Pausa para comer

Compartir

Relato número 6 de la Primera Edición del Concurso de Relato Erótico «DENTRO DE TI»

Pausa para Comer

Carmen llegaba a casa a comer y sofocada, hacía calor ya y llevaba más ropa de la que
querría.
– Voy a darme una ducha nada más entrar por casa._ pensó Carmen, al llegar al portal de su casa.

Empujó la puerta, como otras veces, estropeada, se alegró de no rebuscar las llaves en su bolso,
disfrutaría antes del agua fresquita.

Revisó el buzón y…
Todo se puso negro, soltó sus llaves, alguien le había tapado la cabeza con una de bolsa de tela, no
podía ver.
– ¡Quieta y calladita o te corto el puto cuello!_ quien había tapado su cabeza le estaba colocando
algo frío y delgado en el cuello.

Carmen supuso sería una navaja._ te llevo vigilando varios días
putita, hace calor ehh, mostrando las piernas con esa falda tan corta, lo que llevo soñando en
hacerte; ahora calladita o será lo último que hagas, ¡a tu casa!

El extraño la tenía aterrorizada, no podía ver, no sabía cuan fuerte sería aquel desconocido que
amenazaba con violarla o matarla si gritaba.

En su edificio, un antiguo bloque de 8 puertas.

Vivían
otros 2 matrimonios de ancianos y un chico joven, al que no veía hace semanas; no, estaba sola e
indefensa.

Subieron el primer tramo de escaleras y llegaron a su puerta, el muy cabrón había esperado a que
Carmen revisara su correo para ver dónde vivía, no tenía opción, él mismo abrió la puerta de su
casa y la forzó a entrar.

– Ahora empieza lo bueno, que habrá bajo esa ropita tan fresca…
– ¡No por favor!¡No me hagas nada!
– jajajajaj sí claro, tengo aquí este premio de niña y lo voy a soltar… piensa como quieres que sea
esto, por las buenas o por las malas.

Acto seguido, le bajo su vestido, dejándola en sujetador y un tanga.

– Vaya, si hasta te has puesto sexy para mi…que culito más bonito._ empezó a tocar sus muslos,
por el exterior, subiendo y apretando su piel, hasta llegar a sus nalgas, las cuales agarró con
extremada dureza_ un culo bien puesto, redondito y durito, como voy a disfrutarlo…

– ¡¡NOOO!! ¡¡Por favor, déjame!!_ Carmen intentó forcejear, pero en vano, el extraño tenía sujetas
sus muñecas en su espalda con la mano que tenía libre, mientras seguía amasando su culo, era
alguien corpulento pensó.

Carmen no era alta pero tampoco bajita o menuda y aquel desgraciado
la controlaba con una sola mano.

– O te quedas quieta y callada o te parto la cara y luego te parto el culo, decide, a mi se me va a
poner igual o más de dura si te resistes…

– Por favor, haré lo que quiera, pero mi culo no…

– Niña, voy a hacer lo que quiera contigo y quiero tu culo, vamos a tu cama.

El pequeño piso de
Carmen tenía su habitación cerca de la entrada.

Un instante después se sintió lanzada a su cama,
de espaldas, mientras el desconocido sujetaba sus muñecas por encima de la cabeza, pudo intuir
que se estaba desnudando_ ese sujetador te sobra, quiero comerme esas peritas que tienes…

El intruso cortó el sujetador en la unión de las copas, con una navaja la había amenazado en el
portal, aquello hizo que Carmen se hundiera aún más en el terror de aquella realidad, podía perder
algo más que su dignidad aquella tarde.

– Que bonitas son tus tetas, un poco pequeñas, pero esos pezones me están llamando…_ notó el
frío metal en su garganta_ muévete y aquí se acaba todo para ti zorrita.

Empezó a succionar y lamer sus pechos, no dejaba un centímetro de piel sin tocar, recorría toda la
extensión de sus curvas, las areolas, los pezones, a los cuales les dedicó sendos mordiscos; aquello
estaba resultando desagradable.

Pero no tanto como cabría esperar, no estaba siendo
especialmente rudo, no le clavaba los dientes como un perturbado, la estaba haciendo disfrutar y
ahora Carmen temía algo más, soltar el gemido que se estaba acumulando en su garganta.

No quería darle ese placer al cabrón que la estaba forzando y mucho menos quería disfrutar de
aquella experiencia.- Vaya, pensaba que ibas a quejarte mucho más, seguro que esto te esta gustando, ¿A que sí?

– Me dijiste que me callara o me matabas, me he callado.
– No, te dije que te estuvieras quieta, no que te callaras; no te preocupes, vamos a comprobar si
estoy en lo cierto.

El hombre que tenía sobre si, llevo la mano con la que había estado disfrutando
de sus pechos por su vientre, hasta el borde de su tanga, lo recorrió por encima de la tela, rozando
su pubis hasta llegar a la entrada de su vagina.

Carmen se mordió los labios para contener el gemido.

Por un instante agradeció esa bolsa de tela que ocultaba su rostro._ ummm…me parece
que por aquí hay algo de humedad, vamos a verlo.

En un instante, agarró la tela del tanga y la rajó por las tiras de las caderas, para recoger su prenda
y llevarla a su nariz:
– Ummm huele a zorrita cachonda, alguien se lo está pasando mejor que yo._ ahora el desconocido
le sujetaba la garganta con una de sus manos, con la otra recorrió su intimidad, tocando los labios
y la entrada de la vagina, hasta llegar a su clítoris.

– Aahhhhh…._ no había podido contener más la presión, su cuerpo la había traicionado, había
dado una victoria a aquel impresentable.

– Lo sabía, estás bien mojadita, ¿Cuánto hace que no estás con un hombre de verdad?
– A ti que coño te importa…
– Uhh se pone fiera la putita, cuidado _mientras apretaba su garganta más fuertemente, tanto que
le costaba respirar_ si me vuelves a faltar al respeto lo pasarás muy mal, no puedes quejarte de
como te estoy tratando pequeña, tu coño te delata _apretó un poco más_ ¿Entendido?

– …Si…..ahhhh…por …favor…no…res…piro…

– Se acabó el juego ya, zorra _soltó su garganta, para que respirara pero sin liberarla, al mismo
tiempo que agarró su clítoris entre los dedos y apretó_ ahora vas a saber lo que es bueno _le
introdujo dos dedos en la vagina, eran bastante grandes y empezó a follarla con los dedos.

– Aahhhh……ahhhhh

-Ya sabía yo que te iba la marcha, pero no te confundas, ahora viene mi premio…

– Aahh por favor, mi culo no…haré…mm.. _le costaba controlar el placer que aquel hombre le
daba_ lo que quieras.

– Lo que quiero es tu culo ¡Y lo quiero ya!

En un rápido movimiento, giró el cuerpo de Carmen, dejándola con su trasero expuesto, la cara
contra el colchón, totalmente indefensa.

El hombre se subió sobre ella y escupió entre sus nalgas.

– Parece que está por estrenar, así me gusta, que me hagas un buen regalo, lo voy a disfrutar.
– Por favor…
– Di no otra vez y te la meto de golpe.
– Por favor…..ponte condón… te prometo que no diré nada.
– Tranquila, no quiero pillar nada de una puta como tú _y empezó a meter su verga en el culito de
Carmen_ ahhh que cerrado lo tienes.

– AAAAAAAhhhh…por favor….más despacio…..ahhhh

Carmen no sabría decir el tamaño real del pene de aquel sujeto, podría ser grande o normal,
gruesa o del montón, pero desde luego no estaba preparada para aquello.

Shhh no grites, te dolerá más y no te vas a librar, vamos otro poco más….joder……que placer de
culo….

– Por favor….despacio…._ aquello estaba siendo doloroso y humillante, tenía ya completamente a
su violador encima de ella, notaba toda su espalda cubierta por el cuerpo de aquel desconocido,
quien la estaba sodomizando y su dolor no parecía desaparecer.

– Si ya la tienes toda….joder que bien….ummm….me encanta…¿a ti también te gusta?
– nooo….me duele_ aunque ciertamente, ya le dolía menos, no podía creer que el dolor fuera cada
vez menor, se preguntaba si realmente podría llegar a disfrutarlo.

– Yo creo que te gusta…vamos dilo….no te quejas y te gusta…dilo…_ no paraba de follar su culo,
cada vez más fuerte y a la vez, menos dolor.

– Umm….no…mm.
– Dilo o paro de follarte….
-….mmm…mm
– Dilo puta, di que te gusta….
-….me …me…me gusta….ahhhhhhhhh….ahhhh
– Lo sabía, me voy a correr puta….y tu te vas a correr…tienes 30 segundos para hacerlo…¿quieres
correrte puta?
– Aaaahhhh si….ahhhhhh… por favor…no pares….
– Ahhhhhh si……pequeña….lo sabía.

El orgasmo que le sobrevino a Carmen fue desbordante, había sido violada, sodomizada y sin
poder ver a su agresor; pero lo había disfrutado.

Aquel desconocido salió de ella, giró su cuerpo y
quitó la capucha que le impedía ver nada.

– ¿Te ha gustado cariño? ¿Te he hecho daño o has pasado mucho miedo?

– No cielo, ha sido perfecto, no me esperaba esta sorpresa, ha sido genial._ Carmen besó
tiernamente a su novio, el muy sinvergüenza había preparado la falsa violación al detalle y había
resultado muy satisfactoria y convincente…ya se vengaría ella en el futuro.

Firma el relato -WM-

Esther Dentro de Ti la tienda erótica donde encontrarás los últimos juguetes eróticos.

0
    0
    Productos añadidos
    Su carrito está vacioVolver a la tienda